CON AMOR Y DEVOCION A MI MADRE



Muy afortunada he sido, y consentida de Dios,
por haberme regalado.
¡ A LA MADRE QUE EL ME DIO !
El me consiente siempre; y así lo consiento yo,
con mi vida y con mi muerte, PAGARE SU BENDICION.

El primer regalo tuve...el día en que yo nací,
al postrar sus labios mi Madre, en mi frente carmesí.
Ese beso tan sagrado, ¡ ME BENDIJO AL NACER !
con su amor y su dulzura, pronto vi. el amanecer.

Recia su mano era....así, me hizo crecer,
dando su amor y ternura, a mis hermanos también.
Mucho la quise en vida, mucho la disfrute,
junto a mi lo mas que pude,
¡ DE TODOS LA RESCATE !

No hay palabras suficientes, para el amor expresar,
dándolo a todos sus hijos.

¡ CADA HORA SIN PARAR !

Unos buenos, otros guapos, unos cerca, otros no,
para ella eran sus hijos, solo eso.... ¡ SI MI DIOS !

Un pedazo de su vida...
¡ Para mi Madre, era yo !
Y para mi....¡ ELLA ERA TODO ! Mi amor, mi vida, mi sol.
Ella por siempre fue mía...
¡ Por ser un regalo de Dios !
El me dio a mi Madre Santa, y El también, se la llevo.

GRANDE, FUERTE Y MAJESTUOSA; así la recuerdo yo.
En el portal de mi casa, siendo niña.... ¡ Oh, mi Dios !
Al pasar los años tristes, muchos años; ya no se.
Mi Madre estaba indefensa.
¡ Como estuve, yo una vez !

SIEMPRE EXTRAÑO A MI PADRE....

Desde el día en que el murió,
grande su pena era, nadie la mitigo.
Solo el amor de sus hijos, daba luz a su dolor,
amándonos día y noche, sin ninguna condición.

¡ Cuanto te amo, Madre Mía !, me haces falta en mi andar,
día y noche yo te extraño....pero se que ya estarás,
junto al amor de tu vida....
¡ Mi Padre !, ahora si, ya reirás.
Disfrútalo, Madre Mía,
¡ YA NO HAY PORQUE LLORAR !

Aquí seguimos tus hijos, desde que tu nos dejaste,
luchando a brazo partido, cada quien en su camino,
siguiendo tu ejemplo siempre, para que orgullosa estés,
en ese mundo, Madre....
¡ DONDE YO TE ALCANZARE !

Cuando ya enfermita estabas, cuantos cariños te hacia,
para mi, tu eras mi niña....y así, yo te consentía.
Tu reías o llorabas, te enojabas si o no,
pero siempre me entregabas, ¡ besos risas, luz y amor !

Yo te pedí perdón, por tan tremenda que fui...
y te dije Madre Mía, cuanto te hice sufrir.
Muy altiva y orgullosa.....este fue tu contestar,
¡ Ojala que todos fueran, como tu lo has sido !, y ya.
¡ YA NO SE DIJO MAS !

Tus palabras siempre guardo, en mi corazón herido,
huérfano por tu ausencia; ya no tengo que luchar,
solo encuentro negras sombras, en mis pasos al andar.
En la noche y en el día, me haces falta... ¡ MADRE MIA !

Bendita sea Mi Madre, siempre Dios te lo diré,
cuídala ahí contigo, y con mi Padre, también.
Que me quiera como siempre; que sus besos sienta yo,
enmarcados en mi cara,
¡ SIEMPRE CON SU BENDICION !


©Guadalupe Amanda Rodríguez G.
Mayo del 2002.