Y la mas pequeña de mis hijas,
ya creció.
Esto lo escribí al termino de sus
ESTUDIOS UNIVERSITARIOS.
Aquí esta con su esposo y su hija
Amandita.



Plegaria a Dios Padre.



Aquí me tienes a tus pies ¡ Señor ! ,
para darte gracias por haber fortalecido
de inteligencia y superación, el espíritu
de mi pequeña hija Floriza Vivina, que hoy,
¡ ya la hiciste mujer !
para enfrentarse sola en
la lucha con la vida.

Ya no necesitare llevarla mas
de su diminuta y débil manita
como lo hice en sus primeros años de estudio.

Ya no escuchare su vocecita
pidiéndome que le compre una calculadora
para no estudiar las tablas de multiplicar.

Ya no me necesitara mas a mi,  ¡ Señor !
¡ pero a ti, te seguirá necesitando siempre !

Hoy es su graduación,
como PROFESIONISTA UNIVERSITARIA.

Hoy veré coronados con

DIADEMA DE BRILLANTES


sus esfuerzos, sus desvelos, sus llantos,
todas las penas y dificultades que paso,
para al fin,....ver llegar este gran día.

¡ Cuanto te he pedido ! ¡ Señor !
En todos estos largos años,.... ¡ Cuanto !.

Y haciendo un minucioso análisis
en los largos estados de PERDIDAS Y GANANCIAS de mi vida,
todo absolutamente todo, ¡  Señor !
¡ ME LO HAS DADO !


Quisiera gritarle al mundo mi felicidad,
toda la inmensa alegría que me ha dado mi hija.

Todo lo altivamente orgullosa, que me
siento de ella.

¡ Señor !,....hay un favor especial que de nuevo
te quiero pedir hoy.

Mi niña perdió a su PADRE, hace ya
muchos años.

Carecimos de su amor, de su apoyo
y de sus sabios consejos,...porque tu lo llamaste,
¡ y a tu lado ya esta !

Dile por favor, que su hija es GRANDE,
dile que su hija es MARAVILLOSA y
  dile que en sus venas LLEVA SU SANGRE.

Sangre de lucha, sangre de combate,
SANGRE DE TRIUNFADOR.

Que lleva su virtuosa inteligencia,
su amor al trabajo, al estudio y a la superación.

Dile, Señor,  que las grandes barreras de obstáculos
que la vida, con su varita mágica nos pone
para tropezar, caer y no volver a levantarnos,
nuestra hija las libro todas,
con muchos cansancios y desvelos,
¡ PERO NUNCA CLAUDICO !

Siempre siguió adelante, con la tenacidad
de los grandes.

Con la perseverancia del triunfador, y con
el cetro en sus manos, del amor al estudio,
del amor a sus semejantes,
y del amor a ti, ¡ Señor !

Se me olvidaba,....¡ Padre Celestial !
Dile, que como Madre, nunca falle.

 ¡ Señor mio y Dios mio !
No te canses, por favor, de seguir escuchando
día a día mis plegarias.

Premia con éxitos y triunfos,
LA VIDA DE MI NIÑA.

Cólmala de bendiciones,
quita las espinas del dolor de su camino,
y cúbrela con el triunfo del valor
en las batallas de la tierra.

Para que un día nos ciñas el olivo de la paz,
en las mansiones de tu Gloria.

Dios te Bendiga, Hijita.
Te adora, tu Madre.
 


 

©Guadalupe Amanda Rodríguez G.
Diciembre de 1 998