ENERGIA

 

Todo es energía, nuestro cuerpo es energía, un mueble o un aparato eléctrico es energía, el aire, el sol, la tierra, nuestros pensamientos, nuestros sueños, nuestros cinco sentidos... en fin, todo en esta Tierra y en el Universo se rige por la energía, es el patrón de comunicación universal por excelencia.
 

Todo tiene un principio, un origen y todo lo que consideramos materia esta formado por átomos, dichos átomos contienen la información esencial del ser u objeto al que pertenecen, por eso se dice que somos seres únicos, y que poseemos en nuestro interior toda la información y el conocimiento universal, el átomo tiene TODA la información genética de nosotros. Hay algo increíble en todo esto, a pesar de que un átomo puede crear la materia, el átomo NO ES MATERIA, lo podemos considerar como un ser de inteligencia y vida propia que a pesar de no estar constituido con características de materia, tiene la capacidad de crearla.
 

El átomo a su vez está conformado por partículas subatómicas (protones, electrones, quarks) que son una variable de energía e información. La información que contiene un átomo, esta dada a modo de impulsos de energía, por eso, la diferencia que existe entre un objeto y otro, no reside en el material en el que están hechos, sino en la información, distribución y cantidad de estos impulsos de energía.
 

Nuestros pensamientos son energía y son materia, no lo consideramos así porque al procesarlo mentalmente puede cambiar a nuestro parecer, si nos limitáramos a pensar sin procesar mentalmente nada, lo que quedaría sería un impresionante cúmulo de descargas de energía, y la vibración de esa energía será de la misma calidad de nuestros pensamientos, por eso es de vital importancia el controlarlos a modo de que no les demos paso a los pensamientos negativos y solamente nos permitamos los pensamientos positivos. Las descargas de energía que emanan nuestros pensamientos son como órdenes que hay que obedecer ¿quién? el destino al cual van dirigidos. Por ejemplo, si tu piensas que la gente solo quiere dañarte, estás mandando esa orden y la recibirá cualquier persona que tenga contacto contigo, ¿el resultado? se obedece la orden, la gente te daña, te convences de que esa es tu realidad y empiezas a generar rencor hacia una persona, luego a otra, hasta que terminas odiando a toda la humanidad, terminas solo y lleno de rencores. El rencor acumulado por mucho tiempo va degenerando todas y cada una de tus células, transformándose en enfermedad, puede ir desde dolores de cabeza, malestar estomacal o hasta en el peor de los casos, el cáncer.
 

Así actúa la relación mente-cuerpo, podemos decir que por cada pensamiento hay una reacción química en nuestro cuerpo. Aunque esta teoría parece nueva, realmente no lo es, ¿cuantas veces la tensión termina en infarto?, un coraje recae en el hígado, un susto en diabetes, etc. todo tiene una razón y es por que cada pensamiento o emoción libera sustancias químicas que ayudan ya sea al buen funcionamiento de nuestro cuerpo, o a liberar sustancias tóxicas que lo envenenan e impiden su natural función. Por eso, existen enfermedades incurables, porque la medicina tradicional no estudia la relación alma-cuerpo del ser humano, estudia solamente el cuerpo físico, descartando al alma, en el cuerpo no reside la raíz del problema en ningún caso, nuestro cuerpo es el reflejo de lo que sucede en nuestro interior, en nuestra alma y nuestra mente. Hasta ahora el SIDA es mortal, pero si a una persona con SIDA se le enseñara a amar, a amarse a si mismo y se le brindara todo el amor que necesita, el SIDA se eliminaría, pero lejos de eso, hay rechazo y la ignorancia que todavía existe en la sociedad referente a este tema, hacen que la persona que ya siente cierto odio hacia si mismo, lo incremente sintiéndose totalmente carente de valores.
 

Para lograr la curación de enfermedades totalmente arraigadas en nosotros, es necesario hacer una re-valoración de nuestras vivencias, nuestra autoestima, nuestras creencias y nuestra actitud ante la vida.
 

En el caso de la obesidad existe también esta relación mente-cuerpo.

Determinadas emociones que están fuera de control desencadenan una serie de desequilibrios en los órganos que de alguna manera están relacionados con el sobrepeso o la obesidad.
 

Solamente el equilibrio en nuestras emociones le darán a nuestro cuerpo el equilibrio físico que necesita.