Arcángel San Miguel 
 
 

Nombre Original: MIKEIEL 

 

Día en su honor: DOMINGO

 

Sus colores: ROJO Y AZUL 

 

Propicia:

Valor ante la adversidad y

 protección. 

 

Lucha contra las injusticias

 y la soberbia.

 

 Su lugar está al lado de los

más humildes, de los niños y

 

 

los desamparados.

 De inteligencia supranormal

 

 

 

BENDICE SIEMPRE A LOS TUYOS
 
 
 
 
Que el camino venga a tu encuentro,

que el viento sople siempre a tu espalda,

que el sol te caliente la cara,

que la lluvia caiga con suavidad sobre tus campos,

y hasta que volvamos a encontrarnos,

que Dios te sostenga en la palma de su mano.

 

Amen.

 

 

 

     

 

ORACION AL ANGEL DE LA GUARDA

 


 

 

Cuatro esquinitas

tienen mi cama.

 


 

 

Cuatro Angelitos hacen

mi guarda.

 


 

 

Lucas, Juan y Matias,

Nuestro Senor y

la Virgen Maria.

 


 

 

Senor Jesucristo

que Bendices tu Altar,

Bendice mi cama

que me voy a acostar.

 


 

 

Amen

 

 

 

El Poder de Rezar.

 

La oracion es una fuente enorme fuente de poder, a la que se han reconocido grandes logros y curaciones milagrosas.

El hecho de que las Plegarias funcionen refleja nuestra conexion con lo Absoluto.

A que podemos hablar con Dios de una manera productiva.

Esta comprobado que cuando un santo hindú se pone a meditar, los ejercicios respiratorios que practica ejercen un efecto fisiológico sobre su cuerpo. Con las oraciones ocurre lo mismo.

 Numerosos experimentos parecen indicar que tienen un efecto benéfico sobre la salud.

 

 Sin embargo, en el ámbito científico sigue reinando el escepticismo en torno a este hecho, ya que no se ha encontrado aún una forma de rezar que funcione el cien por cien de las veces, ni se puede predecir con exactitud en que casos sanará la plegaria.

 Al psicólogo Lawrence LeShan, que estudió en profundidad la curación a distancia en sus diversas fórmulas, le llamó la atención que, en el caso de la oración, fracasos y milagros iban unidos con frecuencia.

 Según los estudios de LeShan, las oraciones no parecen no funcionar más que en el veinte porciento de las veces.

 

Las trampas de Dios

 

En realidad, la razón más práctica para examinar el papel de la plegaria en las curaciones es precisamente que algunas veces funciona.

 Y además, el hecho de que en ocasiones no lo haga con todo el poder y previsibilidad requeridas tal vez refleje las deficiencias no de la oración, sino de quienes la practican.

 Quizá los orantes no están en el estado anímico adecuado, no tienen fe o no piden lo correcto.

Tal y como escribió C. S. Lewis: "si Dios hubiese atendido todas mis absurdas plegarias,

 ¿dónde estaría yo ahora?"

En vista de nuestras limitaciones, quizá el camino más sensato a seguir por un Ser Supremo sea el de frenar los efectos de las plegarias o ignorarlas en su mayor parte.

 Así reduciría el peligro que éstas podrían suponer si fueran utilizadas por seres imprudentes.

 Ello explicaría que no exista una fórmula eficaz de rezar.

Pero no es solo eso...si las plegarias funcionaran siempre, nadie moriria.

 

 En este sentido cabe citar a numerosos líderes espirituales que han fallecido víctimas de enfermedades dolorosas, nada propias de seres elevados.

Santa Bernadette, a quien se le apareció la Virgen en Lourdes, murió de cáncer de huesos y tuberculosis a los 35 años;

 Krishnamurti, el célebre maestro espiritual, a causa de cáncer de páncreas;

 Suzuki Roshi, divulgador del budismo Zen, de cáncer de hígado;

Ramana Maharshi, el santo más requerido de toda la India de cáncer de estómago, y la lista podría ser más extensa.

Las explicaciones a estas disfunciones en personas tan espirituales son múltiples, pero sea cual fuere la respuesta, su actitud nos lleva replantearnos una suposición muy extendida en la Nueva Era: que la falta de salud y las enfermedades denotan carencia de equilibrio espiritual.

El argumento desde luego es falso pues si espiritualidad fuera sinónimo de salud ¿cómo explicar, en la otra cara de la moneda, la existencia de esos pecadores con salud óptima?

 

 Nadie tiene la culpa de estar enfermo:

"Ni él pecó, ni lo hicieron sus padres, sino que esto es para que se manifiesten las obras de Dios en él", así contestó Jesús cuando los discípulos le preguntaron por un hombre que era ciego de nacimiento (Juan 9: 1-3).

Tal vez en su respuesta esté la razón última de porque la oración no puede resultar absolutamente eficaz el cien por cien de los casos.

 Algunas dolencias tienen quizá un sentido cósmico, invisible a los mortales y tan sólo conocido por la divinidad.

¿Adónde son enviadas las oraciones?

La nueva forma en que concebimos actualmente el Universo y la psique humana deja obsoletas las creencias bíblicas sobre la existencia de un Dios que está "afuera" de nosotros y recibe nuestros ruegos como si fuera un satélite de comunicaciones.

 Hoy intuimos que ese Dios intermediario está íntimamente conectado con nuestra conciencia, por lo que el factor divino de la plegaria es interior y no exterior.

 Precisamente por ello la oración no siempre necesita ser pensada, puede ser inconsciente o tener lugar, incluso, en sueños.

 

 

 

        

 

 
 
 

HUELLAS SOBRE LA ARENA

Una noche en sueños ví
que con Jesús caminaba
junto a la orilla del mar
bajo una luna plateada.

Soñé que veía en los cielos
mi vida representada
en una serie de escenas
que en silencio contemplaba.
Dos pares de firmes huellas
en la arena iban quedando
mientras con Jesús andaba,
como amigos, conversando.

Miraba atenta esas huellas
reflejadas en el cielo,
pero algo extraño observé,
y sentí gran desconsuelo.
Observé que algunas veces,
al reparar en las huellas,
en vez de ver los dos pares
veía sólo un par de ellas.

Y observaba también yo
que aquel solo par de huellas
se advertía mayormente
en mis noches sin estrellas,
En las horas de mi vida
llenas de angustia y tristeza
cuando el alma necesita
más consuelo y fortaleza.

Pregunté triste a Jesús:
"Señor, ¿Tú no has prometido
que en mis horas de aflicción
siempre andarías conmigo?
Pero noto con tristeza
que en medio de mis querellas,
cuando más siento el sufrir,
veo un sólo par de huellas.

¿Dónde están las otras dos
que indican Tu compañía
cuando la tormenta azota
sin piedad la vida mía?

Y Jesús me contestó
con ternura y compasión:

"Escucha bien, hija mía,
comprendo tu confusión.
Siempre te amé y te amaré,
y en tus horas de dolor
siempre a tu lado estaré
para mostrarte Mi Amor.

Mas si ves sólo dos huellas
en la arena al caminar,
y no ves las otras dos
que se debieran notar,
es que en tu hora afligida,
cuando flaquean tus pasos,
no hay huellas de tus pisadas
porque te llevo en Mis brazos".